viernes, 23 de enero de 2015

Vuela fuerte y muy alto; Genio

Yo no voy a cambiar  por el marxismo, que me rechazó tantas veces. No necesito cambiar, soy más subversivo que usted. No voy a cambiar porque los pobres y los ricos. A otro perro con ese hueso.
Tampoco porque el capitalismo es injusto. En Nueva York los maricas se besan en la calle. Pero esa parte se la dejo a usted, que tanto le interesa. Que la revolución no se pudra del todo, a usted le doy ese mensaje.

Y no es por mí, yo estoy viejo. Y su utopía es para generaciones futuras. Hay tantos niños que van a nacer con una alita rota, y yo quiero que vuelen compañero, que su revolución les dé un pedazo de cielo rojo, para que puedan Volar.

Este es un fragmento de "Manifiesto" (Hablo por mi diferencia). Pedro Lemebel gran hombre, con una hombría que supo llevar, siempre consecuente hasta el final hoy partió en la alborada.

Anoche revisaba el twitter, se solicitaban dadores de sangre en favor de Pedro, y en la madrugada el desenlace fue fatal. Nunca imaginé que sucediera, siempre lo vi tan fuerte, callejero y lleno de vida. Un ídolo.
Hoy el pueblo llora su partida, lamenta ver partir a éste genio.
Su cuerpo queda, pero su alma se libera, deja un legado extenso e importantísimo, su agudeja, su sonrisa, su picardía, ironía y genialidad no morirá jamás.

Pedro Mardones Lemebel nació en 1952 a orillas del Zanjón de La Aguada, creció siendo un niño muy pobre, criado al lado de un basural, años después su familia habitó viviendas sociales en avenida Departamental y a pesar de la difícil situación educacional para los niños de bajos recursos, pudo ingresar a un liceo industrial especializado en mueblería y forja de metales, para luego cursar estudios en la Universidad de Chile titulándose como profesor de artes plásticas.

Contestatario, provocador, único escritor chileno que hacía apariciones públicas con tacones, labios perfectos y maquillaje impecable. Se autodenominaba "pobre maricón, mártir y puta" tuvo una vida difícil y supo sacar lo mejor de sí. Logró hacer historia, logró ser un gran escritor, dramaturgo, y artista visual quien siempre escarbaba las maculas oscuras de la vida cotidiana chilena: se convirtió en un personaje popular inigualable.

Digno merecedor del Premio Iberoamericano de Letras José Donoso en 2013, Lemebel se jactó de una extensa trayectoria literaria, logrando seis nominaciones a los Premios Altazor, a pesar que nunca lo recibió.

Todo chileno debe haber leído alguna de sus obras, para saber y entender como es realmente esta sociedad. Y si tú, aún no has tenido el privilegio, nunca es tarde para que te zambullas en una realidad, que Pedro describía con su lenguaje único y preciso.

El velatorio se está realizando en la Iglesia la Recoleta Franciscana, ubicada en Avenida Recoleta 220, a pasos del metro Estación Patronato.

Mi condolencias a toda su familia, a sus amigos. Tengo un nudo en la garganta...

Estela.

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