jueves, 18 de diciembre de 2014

¿Y si escribes una tarjeta navideña?

Anteriormente ya te había contado sobre lo mucho que me gusta escribir y regalar tarjetas de navidad.

Y más aún me fascina recibirlas. De niña recuerdo que guardaba en una caja, todas las tarjetas recibidas antaño, porque era parte de la tradición enviarse mutuamente esta especie de saludo.



Mis favoritas, son con gráficas de pesebres, o la sagrada familia, pero estos últimos años me he encontrado con esta versión muy chilensis del viejito Pascuero.

En mi caso, prefiero recibir tarjetas, que regalos de amiga secreta. Adoro ese momento en que piensas en aquella persona y dejas plasmado tus sentimientos y buenos deseos.

Recuerdo que antaño era prioridad enviar tarjetas, y los adultos la verdad no se hacían regalos. Claro, se disfrutaba una deliciosa cena, y además ver las caras felices de los niños.

Yo compré éstas lindas y chilensis tarjetitas en la calle Estado. Por ejemplo, puedes encontrar al viejito pascuero abrazado de un minero nortino, un huaso de la zona central, un mapuche de la Araucanía, y un chilote de la isla.

También a los renos "mimetizados" con los Moai, de la Isla de Pascua, o el viejito entregándole un obsequio a un carabinero que se encuentra dentro de un carro lanza agua.

Me encantó la tarjeta en que aparece la Iglesia de Lo Vásquez, y aún más el cobro del "TAG" para el trineo del viejito.

Situaciones muy comunes en nuestras ciudades, lúdicas y muy alegres. Me gustó la ilustración de estas tarjetas, porque son también dulces, y bien logradas.

Te invito a recorrer las calles santiaguinas y comprar tarjetitas, muchas de ellas ayudan a fundaciones, por lo que tu aporte es doble, darte unos minutos y regalar una tarjetita navideña, a aquellas personas a las que quieres mucho.

¿Te animas?

Estela.

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