lunes, 4 de agosto de 2014

Anita Lizana

Aquellas tardes en mi adolescencia, en que salía del colegio, mi Tata siempre iba a buscarme. Era ese momento mágico, de conversaciones eternas, que partían desde el colegio, a paso lento, caminando hasta la casa, con todo el tiempo del mundo.

En una de esas conversaciones, mi tata me hablaba de lo maravillosa que era Anita Lizana, una de las mejores exponentes femeninas del tenis mundial, y la mejor chilena de todos los tiempos, la única que ha llegado a la gloria en éste deporte, quien logró la hazaña que Marcelo Ríos lograría en 1998.

Mi tata me contaba que la gente le decía de cariño, "la ratita", por que era de baja estatura, cuerpo muy ágil y menudo. Anita nació el 19 de Noviembre de 1915, en una familia colmada de tenistas, su tío Aurelio Lizana fue un tenista fabuloso; pudo ser el primer campeón chileno, pero tuvo serios problemas económicos para salir del país, y no podía recibir dinero tampoco, porque era amateur. Aunque fue invencible, lo hacían competir con los mejores tenistas chilenos, y él les ganaba a todos. Éste tío fue pieza fundamental en la vida de "la ratita".

Anita Lizana, era apoyada por su padre, tío, y profesor de tenis. Se preparaba en el Club de Tenis de los alemanes en Quinta Normal.
A los 6 años, Anita ya dormía con su raqueta, y su tremendo talento la llevaron a participar oficialmente en su primera competencia a los 11 años, torneo que salio triunfadora, ganándole a una experimentada María Salas.

Su padre Roberto era el cuidador-administrador del club. Los alemanes le tomaron mucho cariño, por su empeño en el trabajo, y el tesón para mantener a sus 6 hijos y esposa. No era fácil alimentarlos y mantenerlos con el sueldo que recibía como administrador, y algunos pesos que recibía del Ministerio de Agricultura por cuidar sus terrenos.

Anita, decía: "El papá nos metía el estudio. No podíamos ser flojos. Tenía que criarnos derechitos, ya que éramos muy pobres y ésa era la única forma de surgir".

Todos los hermanos se dedicaron al tenis, pero de manera más lúdica, como entretención. En cambio Anita lo tomó como forma de vida, puesto que nunca pensó en hacer otra cosa. Su único norte fue la perseverancia, esfuerzo y tesón, que la llevó tan arriba en su deporte amado.
Tardes completas esperaba que se fueran los socios del club, para ir a las canchas o jardines y hacer ejercicio. En la semana llegaba corriendo de sus clases en el Liceo N°4 de niñas, directo a practicar. Se dedicaba horas a ejercitar piernas, y pulir los defectos que pudiera tener en el juego, bajo la atenta mirada de su padre y tío.

Se coronó como campeona de Chile en 1930, en la categoría adulta, a los 13 años. La condición de campeona la mantuvo durante 4 años, hasta 1934.
El entusiasmo, esfuerzo y muchas ganas, la hicieron única, por lo que no encontró rivales en su categoría. es así como parte al extranjero a probar suerte con su amada raqueta.

Fue así, como un puñado de personas, que creyó en su talento, hizo un llamo de forma pública para apoyar a Anita, representando al tenis nacional, se crearon colectas para lograr costear sus viajes internacionales, y para lograr así, comenzar su carrera deportiva de manera internacional, que sin duda, triunfaría y haría historia. Se logró juntar 120 mil pesos, lo que era una fortuna para la época, y fue así que Anita pudo viajar a Europa en 1935.

Su consagración definitiva fue en 1936, gnó diversos torneos en Europa y alcanzó los cuartos de final de Wimbledon, todos éstos triunfos la posicionaron en la octava posición del tenis mundial, una época en que no había registro, puesto que las escalas las hacían los periodistas especializados.

Me emociona demasiado Anita y su coraje, escribo éstas líneas y es como verla, como cuando me relataba mi tata. En 1937 vuelve a alcanzar cuartos de final del pasto inglés; el 11 de septiembre de ese año ganó el título de Forest Hill, al derrotar en la final a la polaca Jadwiga Jerdzejowska (considerada entre las mejores del mundo) por 6-4 y 6-2. El esfuerzo de Anita fue tan tremendo, que al terminar el "match" cayó desmayada. La imagen de la deportista de 22 años, que lucha al límite de sus fuerzas, con tanta garra, un acto en que tanto se reconoce el chileno, el "ñeque" y entrega hasta el final, quedó inmortalizada.

Forest Hill, hoy se conoce como el abierto de Estados Unidos, en aquel torneo la chilena se convertiría en la primera latinoamericana en ganar un "Grand Slam", además no cedió ningún set en todos sus partidos y fue elegida como la Número 1 del tenis mundial.

Al finalizar el año, "la ratita" viaja a Chile, y es recibida por el Presidente Arturo Alessandri Palma, entre la ovación de todos los chilenos.


Anita fue haciéndose espacio entre las mejores raqueteras del mundo, conviertiendola en la gran rival a vencer, de cada torneo. Hasta 1938, cuando "la ratita" contrae matrimonio con Ronald Ellis, un escocés que se dedicada a jugar tenis de vez en cuando. Así la chilena dejó vorazmente el circuito internacional por unos años, radicándose en Dundee, la tercera ciudad más importante de Escocia. Allí vivió con su esposo muchos años.
En 1946 Anita reaparece en Wimbledon, con torneos, que a pesar de su alejamiento de las canchas, igual la mantuvieron dentro de las mejores, ese mismo año ganó torneos relevantes, siendo los más destacados los tres consecutivos que consiguió en Bournemouth, Inglaterra, además del campeonato escocés.

Los triunfos de Anita, pasearon el nombre de Chile en las mejores canchas del mundo, dejando un legado de 17 campeonatos en singles, 2 campeonatos en dobles, 5 campeonatos dobles mixtos (junto a su esposo) y fue campeona nacional en Chile, Escocia y Suecia (ya casada y con dos hijos). Fue así que se llamó "Complejo Anita Lizana" a una parte importante del Estadio Nacional, y también lleva su nombre una calle en Coquimbo.

Toda su maestría se debió a su esfuerzo y el apoyo de muchos, logró tantos trofeos, a pesar que no fue profesional, porque primero era estudiante y luego su marido no se lo permitió.
De todas formas poseía un juego completísimo, periodistas afrimaban que todos los tiros eran firmes, y que tenía un golpe excepcional al constituir la pelota corta con efecto, y así desubicaba a la rival, además Anita parecía incansable, y prueba de ésto eran sus partidos con los mejores varones de la época, puesto que al segundo set, los mandaba agotados a camarines.

En 1966, el presidente Eduardo Frei Montalva, la invita oficialmente a jugar el Campeonato Sudamericano de Tenis, realizado en el Estadio Español. La visita de Anita fue un gran acontecimiento, aclamada por un Estadio Nacional repleto. Recibio grandes y merecidas muestras de cariño, las cuales siempre agradeció. Su última visita al país fue en 1989.

El 21 de agosto de 1994 falleció, victima de un cáncer estomacal, cuando tenía 78 años, rodeada de sus hijas, muchos nietos y bisnietos. Las cenizas de Anita Lizana fueron depositadas junto a los restos de su marido, Dundee, Escocia.

*Datos fueron extraídos de www.tenischile.com

Nuestra querida "ratita" logró la gloria, fue una gran mujer chilena, tremenda deportista, como se ha vuelto a ver, una mujer llena de ilusiones, alegrías, esfuerzo y tesón. Es bueno recordarlo, mirar para atrás y valorar nuestras mujeres que han logrado mucho.

Estela.

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