viernes, 20 de junio de 2014

Aclaración en "Sabores"

En mi bitácora, cuando escribo sobre los platos, bebidas o tragos que se han consumido a lo largo de la historia, no necesariamente tienen raíces prehispánicas.

Si bien muchas influencias son españolas, latinas, alemanas (entre otras); yo destaco nuestra esencia de cómo, cada uno de los platos se ha ido fusionando con nuestros propios productos gastronómicos en geografía y tradición. Convirtiéndolo en un plato, bebida o licor, en algo nuestro, propio, con nuestra identidad.


Si anteriormente escribí la receta de los picarones, y cuento que es una tradición antigua, que le enseñaron los antepasados de la familia de mi abuelita. Muchas personas me han dicho que los Picarones son peruanos, y quiero dejar en claro que no tengo ninguna intención de desconocer el origen del plato. Lo que sí quiero recalcar es como se prepara en nuestro país desde tiempos inmemoriales, y que es distinto y diferente a la de nuestros vecinos.

Así por ejemplo, los kuchen de quesillo o tartaletas, tienen clara influencia alemana, pero de la forma que se prepara en nuestra nación, en Frutillar o Valdivia, se convierte en platos nuestros que se han heredado por Europeos hace siglos. Lo mismo sucede con el vino; al llegar parras de Francia, se encontró un clima propicio para crear nuestro propio vino chileno, con un carácter y ensamblaje que le da la propia personalidad y fuerza que lo destaca.

No podemos desconocer, los muchos inmigrantes que hace siglos nos dejaron y heredaron una cultura gastronómica muy rica y que se convierte en nuestro sello.

Estela.



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