martes, 13 de mayo de 2014

Nuestra gran Matilde Pérez

Una mujer muy audaz, artista visual que logró abrir nuevos aires y rumbos al arte chileno del siglo XX. Quebrantó muchas tradiciones de su tiempo, para dedicarse por completo a estudiar y examinar el lenguaje pictórico.

Nació en Santiago en 1920 y ha hecho suya técnicas como escultura, instalación, murales y toda manifestación que considera necesaria para expresarse.


En América Latina fue precursora del llamado Arte cinético, y supo resistir por muchos años a un medio reacio a la novedad, a técnicas que nadie entendía, y que no se interesaba a éste tipo de arte, según sus propias palabras.

Combinando diferentes materiales, vuelca una mirada que apuesta a que "el ojo se mueva" y siempre atenta a que sus creaciones no se repitan "porque cuando algo se empieza a repetir se agota"

Estudió en la Academia de Bellas Artes, y sus maestros fueron: Jorge Caballero, Gustavo Carrasco y Augusto Eguiluz.

Creativa, intensa y de mente colorida, sus primeros pasos los dio como pintora figurativa, y emergio junto a la llamada Generación del Cuarenta, luego junto a Laureano Guevara aprendió las técnicas del mural, y se maravilla con la simplificación de las formas.

Matilde expresa su inconformismo con los medios tradicionales de representación pictórica, así se concentra en el dibujo, depurando al máximo la forma y color.

Logra una beca por un año para una estadía en París en 1960. Víctor Vasarely y el Group de Recherches d'Art Visuel, entre ellos el argentino Julio Le Parc le abrieron las puertas al mundo cinético del cual nunca más se alejó.

Matilde volvió a Chile con la convicción de su trabajo iba más allá de lo que se representa. Así, investigaba y conseguía un hábil manejo del color, lo que impulso a continuar un camino muy creativo que la llevó a ocupar un lugar fundamental en las artes visuales de la segunda mitad del siglo XX.

Muy adelantada a su época, Matilde Pérez crea ambientes de enérgico compromiso con el espectador, donde el lenguaje de sus obras se multiplican.

Incesante en su arte, todas sus obras: pinturas, collages, esculturas acrílicas o metálicas dan cuenta de la gran creación, del movimiento virtual -gracias a la ilusión óptica- o del movimiento real a través de la electricidad. Éste elemento lo incorporó a partir de 1970.

En el acceso del Pasaje Pasteur con Héctor Calvo en Valparaíso, caminas por angostas callejuelas y te encuentras con una maravillosa obra de Matilde Perez.
También en el Museo de Bellas Artes, se han expuesto sus fantásticas obras.

Matilde Pérez, una artista llena de creatividad, vida, fuerza, y que logró nadar contra la corriente para protagonizar sus geniales obras.

Para que revises todos más de su vida, conozcas sus premiaciones y exposiciones, pincha este link de Artistas plásticos Chilenos.

Eres una Grande Matilde, gracias por entregarnos todo tu arte, creatividad y coraje.


Estela.

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