viernes, 7 de marzo de 2014

Pavo al horno

Hoy he querido escribir sobre un plato muy típico que se realizaba para las grandes fiestas, navidad o año nuevo en nuestro país a mediados del siglo XIX y XX.

Éste delicioso plato culinario es el: "Pavo al horno"
Mi familia ha preparado hace muchos años el pavo al horno para navidad, de hecho ésta foto es de hace 10 años atrás aproximadamente, cuándo aquella vez el pavo fue preparado por una querida tía.

En ésta nueva entrada quise dejar un  extracto del libro "Martín Rivas" en donde cuenta como en una fiesta de clase media, en el que han invitado a unos chicos elegantes sirven éste delicioso plato en la mesa, en Julio de 1850.


"La voz de Amador llamó a los convidados al interior.
-Ahora, muchachos- dijo-, vamos a cenar
-¡A cenar -exclamaron algunos-, ése sí que es lujo!
-¿Y qué estaban pensando, pues?- Replicó el hijo de doña Bernarda-; aquí se hacen las cosas en regla.

La bulliciosa gente invadió una pequeña pieza blanqueada, en la que se había preparado una mesa. Cada cual buscó colocación al lado de la dama de su preferencia, y atrás de ellas quedaron de pie los que no encontraron asiento alrededor de la mesa.

-Hijitos- exclamó doña Bernarda-, aquí el que no tenga trinche se bota a pie y se rasca con sus uñas.
Esa advertencia preliminar fue celebrada con nuevos aplausos y dio la señal del ataque de las viandas, que todos emprendieron con denuedo.

Frente a doña Bernarda, que ocupaba la cabecera de mesa, ostentaba su cuero, dorado por el calor del horno, el pavo que figura como un bocado clásico en la cena de Chile, cualquiera sea la condición del que la ofrece. El pescado frito y la ensalada daban a la mesa su valor característico y lucían junto al chancho arrollado y a una fuente de aceitunas, que doña Bernarda contaba a sus convidados haber recibido, por la mañana, de parte de una prima suya, monja de las Agustinas. Para facilitar la digestión de tan nutritivos alimentos, se habían puesto algunos jarros de la cosecha de baya de García Pica, y una sopera de ponche, en la que cada convidado tenía derecho a llenar su vaso, con la condición de no mojar en el líquidos los dedos, según la prevención hecha por Amador al llenar el suyo y apurarlo entero para dar su opinión sobre su sabor.

Los galanes iniciaron con las niñas una serie de atenciones y finezas olvidadas en los mejores textos de urbanidad. Un joven ofrecía a la que cortejaba la parte del pavo donde nacen las plumas de la cola, y al pasar esta presa clavada en el tenedor, lanzaba un requiebro en que figuraba su corazón atravesado por la saeta de Cupido"

Como ven, éste delicioso plato, aparece ya en las recetas y en la comida tradicional chilena desde el 1800 aproximadamente.

La receta es simple:

Se debe descongelar el pavo, inyectar pisco y jugo de limón. Dejar macerar en una fuente que se pueda meter al horno.
Luego lo rellenas con almendras molidas, higos, manzanas verdes, naranja piña y ramitas de romero, le untas mantequill para que se dore y no se seque..
Los pavos de hoy tienen un termómetro que te avisa cuando la carne ya está lista, puesto que éste se desprende. Es indispensable que mientras coces el pavo debes humedecerlo con el mismo jugo que va botando, varias veces.

Una vez listo y caliente lo pones en la mesa, para repartir a los comensales. Puedes acompañarlo de ensaladas, papas doradas, arroz o papas duquesas.


¿Qué te parece éste delicioso plato?


Estela

2 comentarios:

  1. Es por cierto delicioso, lo he preparado en varias oportunidades. Sólo el nombrarlo tiene un no se qué de agradable, asociado a los recuerdos que trae.

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  2. Siii Cecilia, ¡¡te encuentro toda la razón!! Nombrarlo trae recuerdos de momentos lindos y familiares. De verdad es muy delicioso..

    ¡¡Abrazos!!!

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