viernes, 21 de marzo de 2014

Otoño

Partimos el otoño, una temporada que adoro, y que disfruto con mis hijos.
Saltar sobre los cerros de hojas secas, los remolinos que hacen bailar los pétalos que han caído al suelo es mágico.

Estos días han estado fríos en la mañana y calurosos a medio día. Y poco a poco nos vamos preparando para celebrar con nuestros niños la pascua de Resurrección. Damos la bienvenida a la esperanza, amor y vida. Ellos se divierten buscando chocolatitos de conejos, zanahorias y huevitos.
La mamá de mi amiga Laury, trabaja con esmero para producir bellas zanahorias rellenas con chocolatitos.
Me encantaron y le compré tres. Son perfectas para regalo, y también para entregar a los niños, adultos, amigos, vecinos, personas a las que queremos mucho.

Valoro por sobre todo, en éstas fechas, comprar a las personas que fabrican su artesanía, con amor y dedicación, que trabajan en entregar un lindo producto de manufactura nacional.

Carmela quiso posar junto a las bellas zanahorias :)

Por otro lado, considero espantoso acercarse a las grandes tiendas atiborradas de mil cosas iguales, pisoteándose con la gente, buscando las grandes ofertas.

Detengámonos un momento y veamos qué tanto consumimos, destruimos el medio ambiente y dejamos una tremenda huella de carbono.

En éste caso, las zanahorias son de tela, que las puedes reutilizar muchísimas veces, y ademas son hermosas y originales.

Yo hago mis propios conejitos de pascua. Recuerdo que mi hija estuvo con problemas de intolerancia a la lactosa, cuando pequeñita. Compré chocolate bitter, que no posee leche, y le hice los huevitos.
Fue maravilloso verla como disfrutaba de ellos.

Hagamos una pausa, regalémonos un tiempo, para nosotros y para los nuestros...
Pronto anotare recetas para hacer huevitos de chocolate.

¿Qué te parece ésta idea?

Estela.


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