lunes, 18 de noviembre de 2013

Letreros reflejo de chilenidad: Zenén Vargas

Hay un a tipografía única, especial. Una tipografía muy chilena. Cómo publicista que soy, tengo un ojo adiestrado para reconocerla... y la he visto en el restaurant y heladería "Emporio de la Rosa", en la última publicidad de VTR, la campaña dieciochera del pack de Becker, y también lo vi en la Factoría de Arte Santa Rosa.

 Y claro hago memoria y aquella tipografía es la misma que veía en los carteles de las micros amarillas, y las anteriores a ellas. Recuerdo la de Recoleta Lira que después se convirtió en Patria nueva. Que la tomaba cerca de patronato y que recorría todo Santiago.


De pura casualidad me encontré con mi abuelita que estaba leyendo "El Mercurio" y al lado tenía la revista "SÁBADO" abierta en la página sobre la entrevista de Zenén y dije: abuelita, a ver ..me presta la revista por favor. Me respondió llévela no más, ya la leí.

Ahí ate cabos, es como si lo conociera de siempre pero ahí relacioné todo. Y bueno, yo quería con todo el corazón una de aquellas obras así es que lo conversé con mi Dani y le llamamos a su celular: y fuimos a conversar con él.

Llegamos a su casa, y nos mostró en una carpeta todos sus trabajos. Nos contó que su padre era pintor de carteles, y le heredó a él ese amor. Zenén quiso con el alma aquel trabajo. De niño, con 7 años le ayudaba a pintar las letras que decoraban los letreros de micros santiaguinas.

Su padre pintaba a mano alzada.. Zenén lo miraba y aprendía; a su papá le gustaba la letra helvética. Al principio le fue copiando pero luego tomó su estilo propio.

 Nos contaba que habían varios pintores de letreros de micros; pero que a su papá y a él los preferían por la belleza de sus letras y colores.

En los '80 fue el boom del transporte santiaguino, había trabajo y no muchos autos particulares, por lo que se cortaban al menos unos 5000 boletos diarios. Así llegaban dueños de flota con recorridos como Ovalle Negrete, Matadero Palma, Mapocho Las Condes y le encargaban al menos 300 letreros para toda la flota.

Cuando las micros se convirtieron en amarillas, el trabajo bajó bastante, pero aún seguía siendo estable. El cartel debía ser de fondo amarillo y blanco, y así mantuvieron sus letras reflejo vivo de folclor nacional.

Además de pintar letreros, también escribían dentro de las micros frases como: "Pague con sencillo", "córrase al pasillo", "Dios es mi copiloto" o le pintaban la parte trasera de la micro con frases como "La nave del amor". "Era un trabajo hermoso" nos cuenta Zenén, "Nos iba bien, porque antes había que pintar varios letreros para distintas comunas, distintos recorridos, por lo menos 7 letreros para cada micro. Era un trabajo que yo amaba y que nos daba estabilidad, y que gracias al Transantiago se acabó."

Bueno, el Transantiago es un fiasco, en todo sentido -le comentó yo-... ¿que pasó después?
"Yo me vi desesperado, mi fuente de trabajo había terminado.... busque nuevas pegas... me fue mal... llegaba a casa y me encerraba... sólo pintaba. Muchos compañeros de rubro se reinventaron, buscaron otros trabajos.. yo no podía... ésta era mi vida, era el amor hacía mi arte".

El trabajo de Zenén es sinónimo explícito de chilenidad... y al parecer Dios fue su copiloto puesto que en 1999 lo contactaron Bruna Truffa y Rodrigo Cabezas para que fuera parte de la exposición llamada "Si vas para Chile" y que fue premiada en el Círculo de Críticos de Arte". 
Se expuso en el Museo de Artes de Guadalajara y Museo Nacional de Bellas Artes.

Luego Truffa y Cabezas le pidieron a Zenén que hiciera unos letreros para una muestra en España y otra en La Habana.

También ha expuesto su trabajo en Factoría de Arte Santa Rosa, en La Casa del Arte Diego Rivera, en Puerto Montt, entre otros.

Zenén es casado, conoció a su señora en los paraderos. Luego ella le ayudaba en su trabajo pintando las patas de las micros. Tiene dos hijos. Zenén nos cuenta que a ninguno de los dos le gusta pintar letreros. Uno de ellos es Oftalmólogo y su hija estudió Masoterapia, por lo que él es el único dueño y creador de éste tesoro.

Ahora hace trabajos a pedido, para decorar consultas médicas, restaurant como "La joya del Pacífico", el letrero de Radio Uno "La Picá de Uno", afiche de Manuel García, entre otros.

También hace partes de matrimonios con su espectacular diseño y tipografía. Yo sucumbí a su arte, porque la verdad, además de ser sinónimo vivo de chilenidad, él tiene su estilo propio, su genialidad y creatividad.
Yo tenía pensado los colores que quería para un letrero en mi cocina; él me preguntó el color de los muebles y yo le respondí que eran todos color miel... me dijo ya, entonces jugaremos con naranjos y amarillos. ¡ lo que usted diga! le respondí super entusiasmada.

En su taller tenía carteles más chiquitos, me enamore perdidamente de dos, así es que me los traje también.
Como el pedido que le hice era de al menos 90 x 60 cm se demoró una semana.

Y lo fui a  buscar el viernes pasado, es una pieza de arte, que la valoro como tal, allí está alegrando y dándole personalidad a mi cocina.

La única forma de contactar a Zenén es a través de su celular, 97956848. Sus precios son razonables a su tipo de arte, a su derecho de autor y a su nombre acompañado de un diamante dibujado que deja huella; como pieza única. "Ninguna es igual a la otra" finaliza.

Y Dani y yo nos llevamos felices nuestra pieza de arte.

Estela.

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