lunes, 9 de septiembre de 2013

Restaurant Agua de Piedra, Curacaví

De muchos lugares que he visitado debo decir que Agua de Piedra ha sido uno de mis predilectos:


A continuación más...
Éste restaurant nació en 1949 , en la ruta 68 km 55 Curacaví (ruta 68 camino a viña del Mar)bajo la necesidad de atender a viajeros que van a la costa. Agua de piedra tiene una variada carta de comida tradicional chilena y también incluye tipos de pasta en su carta, además de sus famosos dulces chilenos y pastelitos de mil hoja entre otros.

Restaurant Agua de Piedra posee una arquitectura muy espaciosa, amplia, fresca, luminosa, rodeada de árboles y con terraza al aire libre donde hay juegos infantiles para que los más chicos disfruten.






Reservamos mesa porque el día domingo tiene mucha concurrencia, nos ubicamos y sentamos.

De inmediato nos sirvieron en vasitos de greda; chicha para degustar, cortesía de la casa.
Hicimos nuestro pedido para beber y mientras miramos la carta nos sirvieron pan amasado calientito, pequeñas sopaipillas, pebre y mantequilla.



Ordenamos el "Pisco sour de la casa": exquisito

Revisamos la carta



Y para almorzar decidimos:
Lomo liso a lo pobre, plateada al horno con arroz graneado, arrollado con papas fritas, arrollado con papas cocidas, para los niños hamburguesas de la casa con papas fritas (no les hice fotos).




La atención de la mesera fue fantástica, los platos excelente temperatura y cocción, exquisitos, muy sabrosos y abundantes. Muy amables todos los jóvenes que trabajan ahí, realmente agasajan a los clientes, haciéndonos disfrutar de un agradable momento.

Nos recomendaron de postre "Torta de la casa"; torta de hojas con merengue y lúcuma, ¡¡nos encantó!!

También disfruté de un café cortado doble delicioso

Finalmente como cortesía de la casa nos sirvieron unas copas de menta y manzanilla como bajativo (No le hice fotos)

Debo destacar además el tremendo diseño tipográfico en tiza, que le da un toque único a cada rincón del restaurant, en las paredes, los letreros, las cartas, orillas del techo, incluso en los letreros que están afuera de Agua de Piedra. Llama mucho la atención, por lo tanto hice mis averiguaciones y supe el nombre de la artista que llevó a cabo éste trabajo: Carolina Toro Gatica.

Desde ya dejo mis felicitaciones a Carolina, por éste trabajo tan sublime, bello y delicado y obvio también a todo el restaurant por su gran atención.

Los invito a que conozcan éste exquisito y hermoso lugar, les va a encantar la excelente atención, fabulosos platos típicos, y también sus fresquitos dulces chilenos.


"En el Chile colonial, viajar entre el puerto de Valparaíso y la capital significaba hacer un pesado trayecto de al menos dos días a caballo o en carreta. Era necesario, por tanto, parar una noche a mitad de camino, en Curacaví, donde los lugareños recibían gustosos a los viajeros, agasajándolos con comida típica: arrollado, pernil, cazuela, empanadas, pastel de choclo, miel, mermeladas, chicha.... y también con ricos dulces del lugar. Con el objeto de que el dulce pudiera ser llevado "para el viaje", se le agregó betún endurecido de clara de huevo, para protegerlo del polvo del camino. La creatividad lugareña dio lugar a la popularidad de los "Dulces de Curacaví", dándoles varias formas y sabores, originado así su reconocido carácter casero.
Agua de Piedra abre sus puertas en 1949, y desde ese entonces ha sido parada obligada para quienes busquen un lugar tipicamente chileno en los viajes entre Santiago y el litoral central, manteniendo éstas tradiciones de calidad"

Estela

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